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17 feb. 2012

La hormiguita obediente




Una reflexión sobre la obediencia
encarnada en una hormiguita.
De mi autoría este humilde poema
con moraleja.










La hormiguita obediente 

 Era una hormiguita muy amable,
hacía amigos mientras trabajaba,
a todos ayudaba y con todos platicaba,
¡Ah! Y era muy obediente y afable.

Ve y trae esto
anda y lleva lo otro,
mira lo que hay en el cesto,
llévale esto a Poncho.

Reconstruye este muro,
ahora construye otro,
tira este túnel viejo
levántalo de nuevo.

Un día, una envidiosa la observaba,
-ésta, a todos escucha y obedece,
la engañaré para que haga mal los quehaceres
y hablaré mal de ella, hasta que la echen-.

Y la envidiosa se dio a la tarea de engañarla,
y a la vez, hablaba muy mal de ella,
la hormiguita después se dio cuenta de lo que pasaba
y avergonzada salió de su nido sin dejar huella.

Tras días de buscarla, un día enferma la encontraron,
la llevaron con delicadeza de regreso a casa,
la cuidaron y alimentaron hasta verla sana,
la reina le dijo que por no hablar, todas se preocuparon.

-No hagas caso ni supongas por las apariencias,
abusó de ti por obediente y tu nobleza,
lo que sembraste dieron los mejores frutos que te esperan,
recuerda siempre, bien te conocemos y ésta es tu cosecha.

Con esto aprendió y siempre lo ha de recordar,
que fue conocida y querida por su nobleza y por obediente,
siempre que se hace un bien y no un mal,
para ser obediente, hay que ser también muy prudente.

Pili González
(Piliveryblue)

1 comentario:

  1. Me es muy difícil poder leer por los colores.
    Lo que he visto me agrada mucho.
    FELICIDADES
    GALA
    AMALIA

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Es un honor y placer ver tu hermosa huella en este humilde y mágico rincón. Mi agradecimiento total y un abrazo muy afectuoso.